Porque los Derechos Humanos siempre son para los “Malos”

Esa es una pregunta que yo siempre me he hecho, porque parece que los derechos humanos solo son para los que realizan el mal a sus semejantes, en este momento hay un caso muy conocido a nivel mundial que demuestra mi punto, es el caso de la ejecución de Saddam Hussein; en este caso podemos ver a los representantes de los Derechos Humanos abogando por los derechos del ex-dictador, pero mi pregunta es, hacia donde estaban viendo ellos cuando Saddam ejecuto, desapareció, encarcelo y arrazo pueblos, matando a miles de sus conciudadanos solo por el hecho de no pensar igual que él, porque en ese momento no salieron a luchar por los derechos humanos de toda esa gente, o es que acaso ellos no tenían “derechos humanos”; pero ahora salen a decir que el juicio a Saddam no fue imparcial, que esto y que lo otro, yo no tengo pruebas de que eso fue así, pero si estoy seguro de que fue mucho más de lo que Saddam le dio a las personas que no concordaban con su régimen.

Así mismo pasa todos los días aquí en Venezuela, los malandros ( atracadores, violadores, hampones en general) hacen diariamente de las suyas contra los pobladores, todos los fines de semana hay en promedio 80 asesinatos, pero “derechos humanos” no dicen nada al respecto, esa gente no tenia derechos humanos y la versión oficial siempre es “un ajuste de cuentas”, a mi me cuesta creer que tanta gente semanalmente le deba algo al hampa; pero si uno se defiende y lo hace algo a algún malandro, ahí si te cae encima la “defensoria del pueblo”, “la fiscalia”, “derechos humanos” y cualquier otro ente que supuestamente “defiende” a al población, porque a ese pobre malandro se le violaron sus derechos humanos, por dios no sean tan hipócritas y antes de defender los derechos humanos de los “malos” primero díganme donde quedan los derechos humanos de esa persona que es asesinada solo por salir a la calle a trabajar para ganarse el pan para su familia, o es que acaso la definición de “humano” solo es aplicable para los que hacen uso irrestricto de nuestros instintos básicos de destrucción.